La colocación de etiquetas UHF pasivas en los camiones ayuda a LIPOR a identificar rápidamente la fuente y la cantidad de residuos recogidos de más de 1 millón de habitantes.
abril 14, 2009 - Una empresa de gestión de residuos en Portugal ha empezado a utilizar etiquetas UHF RFID pasivas para identificar los camiones de residuos que entran y salen del vertedero, y para que una serie de procesos de negocio sean más precisos y eficientes dentro de las instalaciones.
La compañía, conocida como LIPOR, proporciona servicios de recogida de residuos a más de 1 millón de habitantes en Oporto, la ciudad más grande de Portugal, y a algunos municipios de los alrededores. Con el objetivo de mejorar las operaciones en el vertedero de residuos, LIPOR contrató a CreativeSystems, integrador de sistemas RFID que ha suministrado los tags y lectores de Alien Technology para la implementación.
Antes, para acceder con seguridad a las puertas de entrada y salida del principal vertedero de LIPOR, los conductores de camiones utilizaban tarjetas con bandas magnéticas para identificarse. Esto requería que se tuvieran que detener en el lector de banda magnética montado en uno de los portones, y luego pasar manualmente la tarjeta. Una vez dentro, cada conductor se dirigía a una estación de pesaje donde se pesaba el vehículo antes y después de descargar los residuos.
Luego, basándose en el peso de la carga, LIPOR generaba una factura para el ayuntamiento del lugar donde se habían recogido los residuos. Según Stephen Crocker, director de canal y ventas de Alien Technology para EMEA e India, este sistema tenía varios problemas por varias razones, como por ejemplo, que por el clima húmedo, las tarjetas magnéticas no siempre se podían leer inmediatamente cuando los conductores las pasaban por el lector. Esto causaba retrasos en la entrada que a veces daban lugar a una larga cola de camiones, en particular en los períodos pico de descarga de residuos. Además, después de entrar en las instalaciones, cada conductor se dirigía a una estación específica de pesaje y descarga, según el ayuntamiento específico que representaba cada camión. Sin embargo, ya fuera por error o no, los conductores no siempre se dirigían a la estación correcta, dando lugar a que se cobrara a otro ayuntamiento por los residuos descargados.