Usando un sistema que implica etiquetas y lectores de alta frecuencia pasiva de RFID, un solo empleado puede registrar el inventario entero de 10.000 artículos de un almacén en una hora.
Por Claire Swedberg
mayo 4, 2009 - Abril. 14, 2009, el joyero minorista hindú Bhima & Brothers Jewellers (B&BJ) está haciendo seguimiento a su inventario de alto valor y está brindando a sus clientes información de primera mano con respecto a su joyería, utilizando un sistema de RFID implementado en uno de sus cinco almacenes. El sistema ha reducido la cantidad de tiempo que el almacén requiere para llevar a cabo un inventario de 36 horas-hombre a una hora, y ha disminuido el tiempo necesario para terminar una transacción de ventas que tomaba entre seis y ocho minutos, a menos de un minuto.
No sólo la RFID brinda a la compañía un seguimiento de inventario más rápido y más exacto, dice Sundaresan Swaminathan, jefe de industria y ventas al por menor para el consumidor de la firma MphasiS, sino que también ayuda al minorista a mejorar su servicio al cliente.
B&BJ primero se reunió con MphasiS a mediados del 2008, dice Swaminathan, para desarrollar un sistema que podría mejorar la eficacia en sus almacenes. El joyero quería el 100 por ciento de exactitud en el inventario, para ser capaz de proporcionar la información correcta del producto a los clientes, dice N. Gopalakrishnan, director y gerente de los almacenes de B&BJ en la ciudad de Mysore. El minorista hizo frente a varios desafíos, identificando que típicamente 3000 cuadras de almacenes hacen inventario al principio y al final de cada día laboral. Cada almacén almacena normalmente aproximadamente 10000 artículos, y debido a esta cantidad tan grande, el conteo del inventario fue restringido solamente a las mercancías más valiosas. El almacén no solamente hizo seguimiento a esos artículos costosos, sino también al peso neto total medio del oro en el almacén. “Conseguir esto con una operación manual era absolutamente desafiante,” dice Swaminathan.
Además, la gerencia del almacén también buscó una manera de permitir a los vendedores más calidad de tiempo con los clientes. Antes de instalar el sistema de RFID, cuando un cliente estaba interesado en alguna pieza de joyería, una persona de ventas llevaba el artículo el cuarto de atrás del almacén para mirar los detalles necesarios de la pieza, tales como su peso, la claridad de las piedras y otra información que requiriera el consumidor para tomar una decisión de compra. Este proceso era dispendioso.