Por Samuel Greengard
Mejorar el sistema
BP realizó una gran cantidad de pruebas fuera de línea antes de implementar la tecnología en la refinería. El equipo del proyecto también se concentró en la integración del sistema para garantizar que una nueva consola, diseñada para hacer un seguimiento de las actividades, se actualizara en tiempo real, a fin de que el operador de la sala de controles pudiera usarla para administrar el trabajo en la planta. El equipo también probó distintas combinaciones de etiquetas y lectores portátiles de RFID para encontrar el par más confiable.
No sorprende que la prueba en campo presentara una gran cantidad de desafíos. En primer lugar, estaba la tarea de colocar las etiquetas RFID en grandes obturadores metálicos y bridas de cañerías, y de asegurarse de que permanecieran en su lugar. "Probamos pegamentos industriales antes de, finalmente, encontrar un pegamento capaz de pegar las etiquetas en forma permanente a los obturadores metálicos", explica Haley.
Las bridas presentaban otro problema. "No podíamos pegarles las etiquetas, porque las bridas de algunas cañerías estaban cubiertas con un aislamiento removible", menciona Haley, y explica que colocar las etiquetas en el aislamiento no era una opción confiable porque el aislamiento podía reemplazarse o colocarse en otro lugar después de una TAR. El equipo de BP resolvió el problema colocando alrededor de toda la brida de la cañería y del aislamiento un delgado alambre a prueba de falsificaciones, en el cual fijó las etiquetas. "El alambre permanece en su lugar, ya sea que el aislamiento esté sobre las cañerías o no", indica Haley.
Luego, estaba el problema de conectarse a la red Wi-Fi dentro de la refinería y de transmitir los datos a la sala de controles. Lamentablemente, los dispositivos portátiles iRoc de eCom no podían tomar la señal Wi-Fi en toda la planta. "El entorno denso y de metales pesados de una refinería de petróleo hace imposible que exista una cobertura inalámbrica total", explica Haley.