GS1 Italia y GS1 Hong Kong han finalizado un proyecto en el que se demuestra de qué manera la tecnología EPC podría mejorar la gestión de las cadenas de suministro, a través de una mayor visibilidad de los cajones de vino que se envían de Europa a Asia.
Por Claire Swedberg
julio 12, 2012 -
Según los resultados de una prueba piloto internacional que utiliza etiquetas y lectores RFID EPC Gen 2 para hacer un seguimiento de los envíos de vinos de Europa a Asia, GS1 Italia y GS1 Hong Kong han determinado que la tecnología de identificación por radiofrecuencia podría hacer más visible la cadena de suministro, para beneficio de los productores, importadores y distribuidores de vinos; los investigadores también especulan que dichos beneficios podrían extenderse a los minoristas y consumidores. Recientemente, los dos grupos finalizaron la prueba piloto, que consistió en probar una cadena de suministro de vinos con RFID entre Italia y Hong Kong. La solución emplea etiquetas RFID pasivas de Código Electrónico de Productos (EPC) de frecuencia ultra alta (UHF) colocadas en las botellas de vino, las cajas de cartón y los pallets, y etiquetas con sensor de temperatura que se colocan en las cajas de cartón y en los pallets, y se pegan a la pared del almacén de una viña italiana.
El proyecto se inició en junio de 2011 y finalizó en agosto de ese año, pero el análisis de los datos se extendió hasta febrero de 2012. Se hizo el seguimiento de los vinos de cuatro empresas italianas a dos importadores y distribuidores de Hong Kong (Watson's Wine Cellar y Summergate Fine Wines), y finalmente a tiendas de vinos en Hong Kong. Azienda Agricola Le Macchiole, una viña y productora de vinos italiana, participó en la prueba piloto, junto con Ceretto, Barone Ricasoli y Marchesi Antinori.