Por Rhea Wessel
Al llegar las mercaderías al sur de Alemania, vuelven a pasar por una puerta lectora de RFID, y la llegada de los productos se registra en el sistema SAP. Se retiran las etiquetas de las bolsas y se envían nuevamente al establecimiento de Lutherstadt Wittenberg la próxima vez que un camión viaja hacia allí. Actualmente, AL-KO tiene unas 1400 etiquetas en circulación.
Antes de la implementación del sistema, el seguimiento de los envíos entre las plantas se hacía a mano, en una planilla de cálculo. El personal registraba en forma manual hasta 200 notificaciones diarias que un empleado del turno de la noche debía ingresar en la computadora, cuando se transportaban las mercaderías.
AL-KO gastó € 240.000 (USD 296.000) en la aplicación para hardware, software, programación y servicios de consultoría. Lins informa que el sistema ha beneficiado a la empresa, al brindarle un recuento definitivo de qué materiales y portadores de carga se están trasladando. Además, la tecnología ha reducido la cantidad de trabajo administrativo que debía realizarse durante el proceso.
Por otra parte, todos los materiales que no se cargan en los camiones ahora también pueden contabilizarse. Antes, debía compilarse una lista en forma manual de todos los materiales no enviados. Actualmente, el sistema calcula lo que se ha dejado de lado comparando los datos sobre las piezas que se pidieron y cuáles, en efecto, se cargaron. Linn señala que esta información le permite a AL-KO garantizar que su inventario se actualiza en tiempo real. En la actualidad, la empresa no tiene planes de expandir el sistema.