El sistema de Village Uniform and Linen, desarrollado en conjunto con Datamars, permite que las empresas de lavandería industrial hagan un seguimiento del proceso de lavado de los uniformes, los felpudos y la ropa blanca de sus clientes de manera automática.
Por Claire Swedberg
agosto 13, 2012 -
Cuando Scott Meyer, propietario de Village Uniform and Linen, se incorporó a la empresa familiar de su padre en 1996 para colaborar en el crecimiento de la división de lavandería industrial de la empresa, comenzó a experimentar con una solución de identificación de radiofrecuencia para administrar la clasificación de las pilas y bolsas llenas de uniformes, felpudos y ropa blanca. La solución, que desarrolló con la ayuda de la empresa de RFID Datamars —una firma de RFID suiza, con oficinas en Woburn, Massachusetts—, ha ayudado a que Village Uniform acrecentara su negocio industrial. Meyer ahora comercializa el sistema, conocido como Simple Sort, a otras empresas de lavandería y limpieza de todo el mundo.
La empresa derivada de Meyer, conocida como RFID Laundry Consultant Inc., ofrece el sistema Simple Sort, que está compuesto por lectores de RFID, antenas de túnel y etiquetas RFID LaundryChip de alta frecuencia (HF) de Datamars, que cumplen con la norma ISO 15693, y por el software de RFID de Laundry Consultant.
El problema principal que enfrentan las empresas de lavandería industrial como Village Uniform es cómo manejar de manera eficiente el volumen de artículos que envían los clientes y que luego hay que entregar. La mayoría de los negocios de este tipo no solo ofrecen servicios de limpieza, sino también productos, como felpudos, ropa blanca o uniformes. Periódicamente, un empleado recoge los artículos sucios, los lleva al lugar de lavado y clasificación y luego los devuelve limpios y listos para ser utilizados.
Hacer el seguimiento de los felpudos puede ser difícil, ya que, por su peso, son difíciles de levantar y se necesita ayuda extra para hacerlo y poder ver e identificar una etiqueta con un código de barras impreso o un texto, a fin de determinar si el artículo ya se lavó y a dónde debe llevarse después de la limpieza. Los uniformes presentan sus propias dificultades, dado que, por lo general, se envían a un empleado específico, por lo que los pantalones, las camisas y otras prendas de vestir deben empaquetarse juntas después de la limpieza. Además, todos los artículos deben clasificarse por cliente y colocarse en el camión adecuado para la entrega, tareas que llevan mucho tiempo y en las que pueden producirse errores.
La forma tradicional en que las empresas de limpieza industrial realizan el seguimiento es a través de etiquetas impresas con números de serie en forma de códigos de barras o texto. Pero según Daryl Kuna, vicepresidente de la oficina estadounidense de Datamars, recientemente la tecnología de RFID ha brindado una solución que permite que las lavanderías identifiquen de manera más sencilla cada artículo que se procesa.